mayo 14, 2026

Hunden barco donado por Japón en el Golfo de México: será un arrecife artificial en Tamaulipas

El exbuque japonés Onjuku descendió al fondo del Golfo de México en un hundimiento controlado frente a costas de Tamaulipas, donde comenzará una nueva vida como arrecife artificial. La maniobra, que consistió en una explosión controlada, se transmitió desde Tampico durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.

La Secretaría de Marina, encabezada por Raymundo Pedro Morales Ángeles, y el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, ejecutó el operativo mediante cargas de corte lineal que generaron cuatro vías de agua en el casco; esto en el marco del desarrollo de los cuatro Sistemas Arrecifales Artificiales y un Museo Subacuático.

“Se realizó la ceremonia de hundimiento controlado del ex Buque de Investigación Oceanográfica ‘Onjuku’, a aproximadamente 15 millas náuticas (27.8 kilómetros) al este de la costa del Mezquital, Tamaulipas”, informó Marina.

Este proyecto forma parte del Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas, orientado a crear hábitats, zonas de reproducción y refugio para la vida marina, además de fomentar el turismo náutico y la conservación ambiental.

Antes de hundirse, el barco fue descontaminado

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, quien también presenció el evento acompañada de un representante consular de Japón, informó que la embarcación fue previamente descontaminada para evitar afectaciones al entorno.

“Se ha producido la explosión para el hundimiento para fortalecer el arrecife artificial”, explicó.

Añadió que esta estructura se convertirá en refugio de especies como pámpano, peto, sierra y cazón, en una zona estratégica donde confluyen la Laguna Madre y el Golfo de México. “Será un lugar de morada para los arrecifes, un punto de regeneración ecológica y una oportunidad para restaurar nuestros ecosistemas”, expresó.

El Onjuku fue construido en Japón en 1977 y donado a México en 1978; desde 1980 hasta 2022, operó en la Armada de México en tareas de investigación oceanográfica y pesquera. Antes de su hundimiento, fue sometido al retiro de equipos y a evaluaciones ambientales para garantizar que no representara riesgos.